Toc...
toc... toc...
Destrás de la puerta el corazón golpetea, me amarro la boca con un suspiro, de esos de los que casi no me acordaba.
El ruido sigue insistiendo; pequeños golpes huecos, como si fuese en la pared, en lo oscuro enmudece una habitación. La puerta rechina, rechina mucho; por abandono, porque le duele... yo que sé.
sábado, septiembre 25, 2010
sábado, septiembre 18, 2010
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
-
Sin quererlo mi vida ha estado siempre rodeada de letras, de esas que tienen sonidos y que salen de mis labios, húmedos, secos y que termina...
-
done...
