Tienes los ojos hundidos... desde aquí lo digo bajito, con la sonrisa chueca. Me gusta estar contigo asi, de extremo a extremo en esta mesa que se mece de vieja. Te confieso, vida, que cuando tengo hambre y la soledad me ahoga, tomo asiento… Es entonces aqui sentada que veo tus ojos y sonrio y recuerdo.
Te preparé unas letras lindas, vamos a cenar.
Te preparé unas letras lindas, vamos a cenar.
7 comentarios:
Precioso escrito! :)
:)
nice :)
:)
:)
va PAO, juguemos a los cadaveres exquisitos ....pero me invitas una sopa de letras con faltas de ortografia :)))((((:
El cadaver exquisito tiene un nombre e cuatro letras y cuatro años: Dago. Pero cadaver pues, ya no existe, sólo cuando le escribo algunas veces.
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